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Un nuevo clon de Bust-A-Move con novedades.
Gracias a la popularidad de plataformas como Nitnendo DS multitud de desarrolladoras independientes o de menor tamaño que el de las grandes están haciéndose un hueco en el mercado. En éste grupo encontramos a UFO Interactive, compañía de la que, debido a sus últimos lanzamientos, no esperábamos demasiado cuando lanzaron en tiendas americanas “Rock Blast”. Pero cuál ha sido nuestra sorpresa cuando hemos probado el juego y nos hemos encontrado con un título de lo más entretenido. Un clon de “Puzzle Bobble” ("Bust-A-Move") con algunas novedades, pero no obstante, un juego que garantiza horas de diversión, y del que os vamos a hablar ahora mismo en profundidad.
El juego nos sitúa en Rockville durante la prehistoria, una aldea en la que conviven dinosaurios y cavernícolas felizmente. Todo va bien hasta que un mal día el volcán de la ciudad despierta y comienza a lanzar lava por todas partes. Ésta provoca terremotos y el pánico se apodera de los cavernícolas. Sólo uno de ellos, en compañía de algunos dinosaurios, se atreverá a ir hasta el volcán para apaciguarlo lanzándole tantas rocas como sea necesario.
Jugando
Para el desarrollo de éste producto sus creadores han buscado la fórmula arcade más clásica, tanto en concepto como en controles. Como decíamos al inicio del artículo, “Rock Blast” es, principalmente, un calco de “Puzzle Bobble”, pero boca abajo. Esto quiere decir que nuestro personaje se encuentra en la parte superior de la pantalla, y que nuestras rocas las dispararemos hacia abajo. Tiene lógica, puesto que estamos lanzando rocas al interior del volcán para que deje de salir lava. Dejando éste cambio de lado, el sistema de juego es prácticamente idéntico al del clásico de NeoGeo, aunque con algunas pequeñas novedades que aportan mayor diversión.
En “Rock Blast” los niveles no se terminan cuando eliminamos todas las rocas que haya en pantalla, sino al destruir un número determinado de éstas. Así, aunque en principio las pantallas las terminaremos en cosa de segundos, cuando avancemos (allá por el nivel 40) comenzaremos a observar que cada fase nos dura alrededor de 10 minutos. Si seguimos jugando y superamos todos los obstáculos con los que nos encontremos, la dificultad y duración de los niveles aumentará todavía más. En el modo historia hay un total de 90 fases, por lo que os podéis imaginar hasta donde llega la dificultad.
El sistema de juego es el típico: lanzamos rocas de colores y si unimos un mínimo de tres del mismo color se rompen. Si nos lo montamos bien podemos llevar a cabo cadenas de combos, así como utilizar objetos especiales desperdigados a lo largo del escenario. Para disparar las bolas podremos tanto mover la cruceta y usar los botones como hacer uso de la pantalla táctil (sistema ligeramente más incómodo). Además, durante la partida contaremos con la ayuda de los dinosaurios. Estos se encuentran colocados al lado de nuestro protagonista y podemos seleccionarlos pulsando los botones L y R de la consola. Cuando tengamos elegido a uno y pulsemos B llevaremos a cabo su ataque especial (siempre y cuando tenga cargado el tubo de energía pertinente). Las habilidades de los dinosaurios son variadas, pudiendo desde eliminar una buena cantidad de rocas hasta conseguir que la lava descienda hacia abajo, salvándonos de una muerte segura. Para que la efectividad de los dinosaurios sea mayor, entre nivel y nivel podremos aumentar su experiencia utilizando el dinero que hayamos conseguido.
Además del modo historia, que ofrece entretenimiento para rato, “Rock Blast” incluye modo versus y una opción puzzle en la que nos enfrentaremos a pantallas específicas donde deberemos eliminar todas las rocas dispersadas por el escenario con un número limitado de disparos. Tampoco falta modo infinito o por tiempo. En definitiva, una muy buena forma de aumentar la rejugabilidad del producto. Por último, destacar que el juego permite hasta la creación de cuatro perfiles de usuario, con lo que si somos varios en casa no nos pelearemos por ver quién termina el modo historia primero.
A Nivel Técnico
La estética es muy tradicional, con un estilo cartoon bastante particular que da a los personajes un aspecto muy curioso (a medio camino entre el cartoon y el simplismo). Durante la partida apenas vamos a notar cambios en el decorado, salvo por la aparición de efectos visuales varios acompañando el uso de objetos o habilidades. En general no se necesita más, puesto que toda nuestra atención estará en las rocas de colores que deberemos eliminar. Eso sí, en algunos casos hay que decir que no es muy perceptible el color de las rocas cuando las vamos a lanzar, especialmente si tienen el símbolo de algún objeto dibujado en ellas.
La banda sonora y los efectos, por su parte, son de corte muy tradicional y encajan perfectamente en el desarrollo de la partida.
Conclusión
Se nota que “Rock Blast” no es un juego muy ambicioso y que no ha contado con un gran presupuesto, pero tiene muchas papeletas para entretenernos durante días. Si alguna editora se anima a comercializarlo a un precio no muy elevado seguramente triunfará, sobre todo sabiendo el éxito que han tenido en nuestro mercado juegos como “Puzzle Bobble”.
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