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Probamos el remake de Dragon Quest V para Nintendo DS.
Hace ya muchos, muchos, años, se lanzó en tierras japonesas (y en ningún otro lugar) un RPG que vendría a dejar una profunda huella en el mercado nipón. Se trataba de “Dragon Quest V: Faibu Tenku no Hanayome”, quinta entrega para Super Famicom (Super Nintendo) de la exitosa saga rolera creada por Enix. Fue el primer episodio de la franquicia en aparecer en la 16 bits de Nintendo, y uno de los más queridos por el público. Tal popularidad consiguió que varios grupos de fans realizaron dos traducciones al inglés del producto para que el resto del mundo también pudiera disfrutar con él. Quienes no lo hicieran en su momento van a tener una segunda y agradable oportunidad, puesto que su recientemente comercializado remake para Nintendo DS llegará a Europa. De momento hemos probado su versión japonesa, la cual ha arrasado en su país de origen y que ya ha sido importada por todos los fans que no podían esperar a ver cómo le ha sentado el remake al juego (que tiempo atrás ya apareció mejorado en Playstation 2).
Jugando
La historia del juego, que aparecerá en nuestro mercado bajo el título de “Dragon Quest V: The Hand of the Heavenly Bride” es digna de la mejor novela. Comienza en el pasado, cuando el protagonista (al que nosotros ponemos nombre, pero que en el manga oficial se llama Abel) nace en un lujoso castillo. Seis años más tarde le encontramos en un barco, viajando con su padre en compañía de un grupo de marineros. Al parecer su madre murió al darle a luz, y no se sabe cómo su situación ha cambiado tanto, de vivir en un castillo a viajar en un barco bastante corriente. A partir de éste momento, y tras conocer a Bianca, una de las chicas del juego, comienza una serie de aventuras que le llevarán a vivir todo tipo de acontecimientos. En base seguiremos la historia de Abel y su familia (que tiene miga) a lo largo de unos 20 años, acompañando al protagonista en su evolución. Así, por ejemplo, decisión nuestra y de nuestras acciones será elegir con qué mujer nos casamos y formamos una familia. Como curiosidad, mencionar que para éste remake se ha incluido una nueva posible esposa: Deborah (una chica bastante fashion).
“Dragon Quest V: The Hand of the Heavenly Bride” es un RPG al uso de la época, pero con algunas características que ya en su momento sorprendieron al público. Durante la partida exploraremos escenarios, hablaremos con toneladas de personajes, recogeremos objetos, entraremos en mazmorras, y lucharemos. Los combates se llevan a cabo en primera persona, y su participación en ellos nos proporciona experiencia con la que subir de nivel. En éste remake de Nintendo DS (también ocurría en el de PS2) podemos tener en el equipo un total de cuatro personajes (en contraposición a la versión original, donde sólo eran tres). Esto no implica que el juego sea ahora más sencillo, dado que los enfrentamientos aumentan el número de enemigos con el que lucharemos. En los combates contra jefes es otra historia, pero también notaremos cierto aumento de dificultad. Como novedad respecto a otros juegos se encuentra la posibilidad de “capturar” monstruos. Estos a veces pedirán unirse a nosotros, pudiendo añadirlos al equipo como si fueran humanos normales. Ellos subirán de nivel y contarán, según clases, con todo tipo de habilidades. Para el remake se ha aumentado la cifra de monstruos que podrá unirse a nosotros, siendo ya en la original de 40 distintos.
La rejugabilidad del título aumenta si nos interesa conocer todas las posibilidades a las que podemos llegar según qué decisiones tomemos a lo largo de la partida. Ya sea decidiendo ciertas cosas cercano el final de la historia o según la esposa que hayamos seleccionado. En cualquier caso, “Dragon Quest V: The Hand of the Heavenly Bride” es uno de esos RPGs que invitan a la rejugabilidad y si eres amante del coleccionismo, pasarás mucho tiempo intentando cazar a todos los monstruos.
A Nivel Técnico
Aunque no se acerca a la calidad gráfica vista en productos diseñados exclusivamente para Nintendo DS, “Dragon Quest V: The Hand of the Heavenly Bride” aprueba con nota. Los fondos han sido recreados en 3D, lo cual nos permite, entre otras cosas, mover la cámara a nuestro antojo con los botones L y R. Éste será un recurso imprescindible para situarnos bien en el escenario, encontrar caminos ocultos, y localizar objetos que de otra manera no veríamos. La interacción con los objetos del escenario es amplia, siendo posible romper barriles y otros elementos con nuestra espada (para buscar cositas escondidas). Los personajes se encuentran diseñados en 2D, pero cumplen de sobras con su cometido y mantienen una estética fiel a la versión original de Super Nintendo. En las batallas quizá se hubiera podido sorprender un poco más, pero en cualquier caso el resultado es más que suficiente.
El sonido se apoya en una magistral banda sonora de Koichi Sugiyama, que suena a las mil maravillas y que deja en la sombra al resto de elementos correspondientes a éste apartado. Principalmente porque no hay voces, y los efectos son demasiado genéricos y corrientes.
Conclusión
Éste es uno de esos juegos imprescindibles que, por desgracias de la vida, no hemos podido disfrutar todavía de la forma que se merece. Por suerte, eso está a punto de cambiar. Su lanzamiento europeo ya está confirmado, y finalmente todos los occidentales tendremos la oportunidad de deleitarnos con ésta genialidad creada originariamente por Chunsoft para Enix.
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